
Un vivero está formado por una serie de instalaciones adecuadas para la producción de plantas. En estos espacios es posible seleccionar, producir y hacer que proliferen a gran escala aquellas especies que puedan ser de gran interés para el Hombre.
Estas instalaciones permiten poder anticiparse y poder controlar los ataques nocivos de depredadores y de las enfermedades que atacan a las plantas cuando éstas se encuentran en su época más débil. Mediante los cuidados que se les proporcionan, y las óptimas condiciones en las que se desarrollan, las plantas tienen más posibilidades de sobrevivir cuando son llevadas al lugar donde han de ser trasplantadas.
Pero, antes de instalar un vivero en Huesca, hay que asegurarse de que las condiciones del lugar sean las apropiadas para ello, aunque influirá si se va a producir a raíz desnuda, o con envases de crecimiento, por lo que habrá que tener en cuenta que el suministro de agua y la calidad de la misma sean los apropiados, cómo esté orientado o la topografía del terreno. Verificar si las plantas son las apropiadas para la climatología del lugar. Hay que comprobar si el pH del suelo es ácido o básico, la fertilidad del terreno,…
Los viveros no sólo son espacios óptimos para la producción de plantas, sino también, sirven para experimentar con aquellas especies nativas de gran interés.